Los pastores Ramón Rigal y Ayda Expósito han recibido una sentencia de dos años de privación de libertad para él y uno y medio para ella, según medios no oficiales cubanos.

Un vocero del Instituto Patmos por los derechos religiosos es citado por el medio digital Diario de Cuba y apuntó que a la pareja se le acusó de «actos contra el normal desarrollo del niño, asociación ilícita y asociación para delinquir».

Rigal y a Expósito fueron procesados el pasado año por educar a su hija mayor, Ruth, en casa.

Aunque el homeschooling es una tendencia bastante usual en otras naciones, en Cuba no hay prácticas de educación en casa.

La ONG londinense Christian Solidarity Worldwide ha mostrado preocupación con el caso de los pastores.

Según el propio sitio digital, los líderes religiosos tendrían la posibilidad de apelar desde esta misma semana: «A partir de Mañana mis padres tendrán la posibilidad de una apelación por parte de mis padres», declaró la hija de los pastores.

Oremos para que sea hecha, finalmente, la voluntad de Dios. Y especialmente, por el bienestar espiritual y emocional de los niños y de esta familia tras la decisión paterna.