El estado norteamericano de Alabama aprobó este martes una ley que prohíbe la interrupción del embarazo en casi todos los casos, incluso en violaciones.

Con este, ya son 16 los estados que este año han apostado por leyes contra el aborto. Ni siquiera los casos de una violación o incesto cambian el hecho de que un no nacido sea una persona, con sus derechos, según esta ley.

«Nuestro proyecto de ley dice que el bebé en el útero es una persona», dijo la representante republicana Terri Collins, quien patrocinó el proyecto legislativo.

«Un niño que no ha nacido es una persona que merece amor y protección», ha declarado tras acabar la votación en el Senado. Sin embargo, a pesar de este éxito organizaciones como la Unión de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) se interpondrán en el camino de este proyecto.

De cualquier modo, detalla Protestante digital, la intención es llevar la batalla judicial hasta la Corte Suprema, y su nueva mayoría conservadora.

Eric Johnston, fundador de la Coalición Provida de Alabama, le dijo a la radio pública NPR: «Me parece que estamos en el punto en que tenemos que dar un paso mayor y más audaz», agregó Johnston.

Alentados por los jueces conservadores que se han unido a la Corte Suprema, los opositores al aborto en varios estados están tratando de iniciar un desafío legal que esperan que haga que el tribunal vuelva a revisar la decisión del caso Roe vs. Wade que en 1973 legalizó el aborto en todo el país.

Kentucky, Mississippi, Ohio y Georgia aprobaron recientemente la prohibición del aborto una vez que se detecta un latido fetal, que puede ocurrir aproximadamente en la sexta semana de embarazo.

El movimiento en contra de aborto libre y a favor de la protección del no nacido ha ido ganando peso en Estados Unidos, no solo en el ámbito político sino también en el social.