Manos tomando una vieja caja de zapatos, eligiendo un papel llamativo y agradable, los tonos, los dobleces… las manos rasgando para que quede mejor por este lado o por el otro. Las manos tomando un lápiz nuevo, con punta afilada, un pequeño pomo de perfume sencillo, con un aroma suave, humilde y fresco, una pequeña cartuchera para echar gomas y bolígrafos… todo bien ubicado dentro de esa caja, que ya luce distinta, como un verdadero regalo. Y luego las mismas manos estirándose para llevar esa caja a otras manos más pequeñas, polvorientas, de uñas algo sucias y dedos pequeños, manos tristes que se estiran para recibir tal vez por vez primera, un regalo.

Esa pequeña caja, roja, y brillosa, festiva, lleva dentro también un papel con el nombre de Jesús, y eso lo hace todo distinto, y le echa dentro tanta luz.

Ese tipo de cajas de zapatos han llevado el nombre de Jesús, y el misterio de su salvación a decenas de niños en zonas montañosas donde la única realidad diaria es la del trabajo y la rutina.

A allí ha llegado Jesús, su Espíritu, moviendo las manos más viejas para embalar más de esas sencillas cajas, que pueden traer el alumbrón que cambie una vida, cada vez.

Cada Navidad es el pretexto para regalar más de estas cajitas, gracias a los obreros de Operation Christmas Child, un proyecto de Samaritan’s Purse. Este programa de seguidores de Cristo ha comprendido que lo único que cambia realmente la realidad asfixiante de una vida vacía es conocer personalmente a Jesús.

Por eso, según Christian Post, ha proporcionado una puerta abierta para que las personas sean parte de los esfuerzos de evangelismo en todo el mundo al llenar cajas de regalo del tamaño de un zapato que se envían a más de 160 naciones, incluidas 50 áreas de difícil acceso.

Imágenes tomadas del sitio oficial del ministerio Operation Christmas Child

Operation Christmas Child recoge regalos de cajas de zapatos llenos de juguetes, útiles escolares, artículos de higiene y folletos con el mensaje del Evangelio. Luego, el proyecto entrega las cajas a los niños necesitados de todo el mundo en más de 160 países, abriendo la puerta para que la próxima generación escuche el mensaje de Dios.

El mes pasado, The Christian Post fue testigo de cómo el ministerio de cajas de zapatos ha impactado a una aldea aislada en México, de la mano de un pastor del que también estuvimos hablando en Maranata Cuba.

La Laguna es el hogar de un pueblo indígena llamado Mexicaneros, o el pueblo náhuatl, y hasta hace unos años, estas personas nunca habían escuchado el mensaje del Evangelio de salvación en Jesucristo. Fue la fe audaz del pastor residente de Tequila, José Benítez, lo que cambió el destino espiritual de los aldeanos para siempre. El 22 de octubre, el pueblo dedicó su primera iglesia en la montaña. Puede que todo haya comenzado con un par de manos envolviendo, forrando y alistando una pequeña caja de zapatos que contenía el nombre de Jesús.