por Rev. Jaime Ugando

 

Texto bíblico: Neh.1:1_3

Las murallas y las puertas eran parte de las fortificaciones de las ciudades de los tiempos bíblico, la mayoría de las ciudades estaban amuralladas para su protección. Los que vivían en ciudades sin muros o los que vivían en los atrios (la parte no amurallada )se interesaban en que se construyera una a su alrededor.

Si un enemigo atacaba la ciudad, le podía tomar años entrar o era rechazado por los defensores. Cuando Nehemías entra en acción el cuadro que tenía ante si era bien desalentador; puertas quemadas por el fuego y muros derribados.

En ocasiones, debido a las batallas cotidianas que los cristianos enfrentamos nuestros muros y puertas también sufren daños, a veces de consideración, debido a los ataques que constantemente recibimos, y es necesaria una reparación. Nehemías nos da un ejemplo de cómo hacerlo.

Primero: Identifica la realidad del problema

Neh.2:14_16

Nehemías había recibido una información por medio de su hermano, pero una vez llegado a Jerusalén se dedicó el mismo a inspeccionar la magnitud del problema para posiblemente darse cuenta de que el problema era mayor de lo que le habían informado.

Con frecuencia he notado que varias personas que he atendido en Consejería no saben exactamente cuál es su verdadero problema; naturalmente saben que existe un problema, pero a veces lo que ellos ven como el problema es la consecuencia o sólo la punta del iceberg. Pero he notado un patrón que se repite:

La poca comunión con Dios y nuestra naturaleza egocéntrica son el núcleo de esos problemas, preguntemos: Cuánto tiempo le dedico a la oración y a el estudio de la Biblia? Si soy cabeza de familia, cuánto tiempo le dedico al devocional familiar?

Si nos fijamos en el libro de Esdras, pariente del libro de Nehemías, lo primero que hicieron los exiliados que volvieron de la cautividad fue restaurar el altar y el culto. Tienes muchos enemigos? Entonces es bueno hacerte amigo de Dios

Con respecto a la naturaleza egocéntrica, es el otro núcleo que tantos problemas nos causa, (Stgo.4:1).

O acaso no ha oído frases como,nadie me entiende,esto no es lo que yo pensaba,todos están en mi contra,tengo mis derechos,no llenas mis expectativas,etc.? No las ha dicho ud.? Sepa que no son sino fruto de nuestra naturaleza egocéntrica. Amado hermano, sepa que no tenemos derecho a ser egocéntricos porque:

  • Fuimos creados por otro
  • Nacimos con una naturaleza pecaminosa que no puedo cambiar
  • No tengo capacidad o poder alguno salvo el que Dios me da
  • No puedo controlar mi destino ni ser mi propio guía

Entonces, la clave para vencer la naturaleza egocéntrica la encontramos en Mr.10:42_45. Humillarse como un niño y servir a los demás

El verdadero corazón del cristiano es la negación del ego y no hacer mi voluntad. Jesús camina con siervos, el mismo es un siervo.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Segundo paso: Busca apoyo de los demás

Neh.2:17_18

Algo usado por Satanás con mucho éxito es el espíritu de orfandad, el sabe perfectamente que un cristiano que se siente sólo es presa fácil del desánimo y la frustración. Nehemías enfrentó mucha oposición en su trabajo. La pregunta es: lo hubiese logrado sólo?

Dios siempre va a encargarse  de traerte gente que te apoye en los momentos de crisis .

Aunque pueda haber personas que no te apoyen (a Nehemías tampoco lo apoyó todo el mundo) no te enfoques en esas personas ni te desanimes por ellas. Recuerda; no eres una isla ni estás solo

Paso tres: Edifica sobre fundamento seguro

Neh.8:1_6;18

“Inglaterra tiene dos libros,La Biblia y Shakespeare. Inglaterra hizo a Shakespeare, pero la Biblia hizo a Inglaterra”Víctor Hugo.

Si Dios va a trabajar en y por medio de su pueblo, debemos responder positivamente a su Palabra, cuando aplicamos sus enseñanzas a nuestras vidas,el Espíritu Santo puede entonces obrar en nosotros y darnos la ayuda que necesitamos

Hoy la Biblia tiene tanto que decirnos como cuando fue escrita.Los tiempos pueden haber cambiado, los valores que antes se daban por sentados hoy pueden haberse resquebrajados; pero el Señor dijo cielo y tierra pasarán, más mi Palabra no pasará

Paso 4: Persevera en oración

El libro de Nehemías empieza y termina en oración,esta es mencionada en doce ocasiones en tan solo trece capítulos.La razón por la que hombres como Nehemías pasan a la historia como triunfadores y otros como perdedores, es porque los primeros le dan a la oración la más alta prioridad y los segundos hacen de ella su último recurso.Hay quien se pregunta, si la voluntad de Dios es que yo me levante, para que orar? Te respondo sencillamente si es tu caso, la oración demuestra que dependo de Dios y no hay nada que Dios no esté dispuesto ha hacer por los que dependen de el, la oración aligera mi carga ,desata el poder de Dios, y transforma sus promesas en realidades

El libro de Nehemías es un claro ejemplo de cuanto puede lograr un hombre que se atreve a confiar en Dios.Puede ser que el problema que enfrentes hoy pienses que se te escapó de tus manos y solo un milagro sea la solución para el mismo.Si es este tu caso recuerda que hubo un hombre que ya enfrentó lo mismo y lejos de amilanarse supo enfrentarse al problema , la oposición y logró lo que muchos pensaban que era imposible.Que el Señor te bendiga