¿Por qué Dios te puso en Cuba?: Liderazgo y migración II

General ¿Por qué Dios te puso en Cuba?: Liderazgo y migración II

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Cuba fue «descubierta» para el mundo europeo en 1492, por Cristóbal Colón. Todos más o menos conocemos esta historia.

Esta tierra llegaría, 400 años después, el 10 de Octubre 1868, al momento inicial de su lucha, gracias al valor de Carlos Manuel de Céspedes (Padre de la Patria), al dar origen a la guerra de los Diez años.

Sin embargo, todos nos hemos parado a pensar en esto alguna vez: Carlos Manuel de Céspedes era rico, terrateniente, tenía muchas posesiones, tierras, esclavos… había gozado de una educación burguesa, viajado, y estaba rodeado de comodidades.

A pesar de ello, tenía un deseo vivo por Cuba. Quería ver su patria libre del dominio español.

Aquel 10 de Octubre, convocó a todas las personas de su ingenio para ver cuantos querían unirse a liberar a Cuba del dominio español.

Y esto es lo más raro de la historia. De quién estaba saliendo esa idea, de un rico, terrateniente, que estaba cómodo… ¿En qué le podía afectar a él la situación que tuviera su país?… ¿Has pensado en eso?

La exhortación fue seguida por la mayoría de sus esclavos, para unirse a una lucha en que no había garantía de nada, pero así comenzó una guerra decisiva, la Guerra de los 10 años.

En este punto, a lo mejor te puedes estar haciendo una o dos preguntas : Si eres seguidor de Jesús… ¿qué tendrá que ver el tema con la Biblia, con mi fe, espiritualidad? Tal vez te dirás, «se supone que entré a buscar a Dios… ¿Qué tiene que ver esto con mi fe? «

Si recibes un mensaje cristiano por primera vez, o no te consideras un seguidor de Jesús, solo queremos dejarte algo para pensar.

Puedes estar haciéndote esta pregunta, ¿yo pudiera dejar toda mi comodidad, mis posesiones como Carlos Manuel de Céspedes, siendo rico… por comenzar algo que me reste eso que tenía?, ¿valdría la pena dejar todo por algo que no sé cómo saldrá…?

(LEE AQUÍ: Otra vez, QUO VADIS: Liderazgo y migración I, una visión del reverendo Juan Andrés Llaca sobre ste debate)

Ahora quiero llevarlos a dos versos de la Biblia sobre este tema, que pareciera muy poco espiritual a primera vista… hubo personas que también se hicieron esas preguntas… en uno de los libros más leído de la Biblia por los cristianos, pero a estos versos quizás les hemos pasado por alto…

«Si me olvido de ti, oh, Jerusalén, que mi mano derecha se olvide de como tocar el arpa. Que la lengua se me pegue al paladar si dejo de recordarte, si no hago de Jerusalén mi mayor alegría.»

David, Salmos 137:5-6

Estos versos fueron escritos por el rey David propiamente, no fue directamente Dios diciéndolos. Y esto es lo que los hace tan increíbles, tan conmovedores.

Esto fue escrito en una época muy dura para Israel, triste, con mucha necesidad, no solo material, sino espiritual, porque se había alejado de Dios…

Si leemos los versos anteriores… «colgaban las arpas en las ramas»… vemos que David incluso dejó de tocar, algo que le apasionaba, por la tristeza que veía en su país. Y pensemos, ¿cómo puede un hombre que está triste por tantas cosas a su alrededor decir estos versos 5y 6?

Para responderte a esta pregunta, vayamos a otra historia de un gran hombre: Abraham, patriarca de Israel.

A pesar de que Dios le había indicado permanecer en una tierra prometida para él, Abram tomó una decisión personal que Dios no le dio. Cuando hubo hambre en esa tierra, decidió emigrar hacia Egipto, para librarse de las necesidades económicas.

Y una vez llegó a ese lugar, le sobrevinieron una cadena de problemas que se complicaban más y más. Hasta llegar a traer plagas a la tierra egipcia por culpa de sus errores. A ese nivel llegaron las consecuencias de tomar aquella decisión de emigrar, sin la guía de Dios.

«Y hubo hambre en la tierra; y Abram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra».

Génesis, 12,.10

El error de Abram fue algo que hacemos todos muy comúnmente. En vez de permanecer en la tierra y confiar en que el Señor no nos desampara, descendió a Egipto.

Lo que él hizo, fue dudar de las promesas de Dios y correr al mundo en busca de ayuda. Pero en realidad halló más problemas en ese lugar donde creyó encontrar la salida por su cuenta.


Cuando huimos de una prueba, nos vamos a encontrar con otra.

En Canaán todo lo que tenía que enfrentar era el hambre; pero en Egipto tuvo que lidiar con un rey orgulloso.

No todas las puertas que se abren son de Dios. Por ejemplo, ¡cuántas oportunidades pueden aparecer para otros trabajos que parecen mejores o pagan más…! Pero, ¿cómo saber si es una puerta que se esta abriendo viene de Dios o la estoy abriendo yo mismo?, ¿como evitar que esa escasez a nuestro alrededor nos impulsen a entrar por puertas que se nos abren y que no son las indicadas?


Materialmente nunca lo vas a tener todo, pero cuando te alineas con el propósito de Dios para tu vida, lo que te haga falta para cumplirlo él se va a encargar de que lo tengas.

Abram, desde el principio que Dios lo llamó, sabía su propósito. Podemos a verlo en Gen 12:2.

Todo lo que le pasó en esta etapa de su vida en Egipto fue por no tener en cuenta el propósito de Dios con él…

Entonces, pensemos en la aplicación de todo lo que hemos visto hoy. Hay algo que debes recordar de todo esto, y llevarte para toda la vida:

«NUNCA TE MUEVAS DE TU PROPÓSITO A PESAR DE NO TENERLO TODO A LA MANO.»


TE DESAFíO EN ESTA SEMANA a pensar al respecto.

C Cristo – Dios quiere bendecir a Cuba a través de ti. A los lugares que vayas
U Unidad – Unidos podemos hacer algo más grande.
B Bomba – Viviendo en el propósito de Dios causaremos un gran impacto.
A Amor -Que nuestra motivación sea el amor.


Vamos a orar para NO movernos del propósito de Dios con nosotros a pesar de tantas dificultades que podamos ver, crisis o necesidades que puedan parecernos muy preocupantes…

Vamos a Orar por CUBA.

Autor: Rev. Randy Piñeiro

(LEE AQUÍ: Otra vez, QUO VADIS: Liderazgo y migración I, una visión del reverendo Juan Andrés Llaca sobre ste debate)


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