Los Parchís, un grupo de payasos matanceros que tenían un contrato con el grupo Palmares, ha quedado sin empleo luego de que activistas pro LGTB hayan presentado quejas por su trabajo con niños, según Protestante Digital.

Los activistas, adscritos al estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) acusaron al grupo de llevar a cabo una campaña de «evangelización» valiéndose de «sus vínculos de trabajo» con entidades estatales.

Los Parchís están integrados por Pelotín (Omar González), Sonrisita (Norma Aguilera), Lagrimita (Yisel Álvarez) y Peluso el explosivo (Osmín González), y ante la cesación del contrato escribieron una carta a la sede del partido en su provincia presentando su punto de vista sobre el caso.

«Omar González, quien lidera el grupo, lleva 33 años trabajando en el Centro de la Música, es un dramaturgo, actor e instructor de arte de prestigio y consagrado al arte», explicó Norma Aguilera. «Y ahora está en la calle», lamentó.

«Somos el único grupo infantil representado por el Centro, de manera que nos contactan muchas instituciones para presentar actividades para niños», dijo Aguilera.

«No se puede cuestionar ni el trabajo ni el esfuerzo de nuestro grupo de payasos por una apreciación personal o peor aún por un criterio infundado en argumentos que nada tienen que ver con el movimiento LGBTI», declaró.

«El trabajo de nuestro proyecto» ha contribuido «al cultivo de los buenos modales y valores de esta sociedad, por medio de la fe en Dios. En ninguno de los espectáculos se ha ofendido al movimiento LGBTI, ni consideramos que represente una amenaza para ellos», añadió.

«Presumimos de libertad de credo y hablar de Dios no es un delito como tampoco lo es hablar o profesar otras religiones como las afrocubanas, sin embargo, nadie ha hecho una campaña mediática porque tiene que oír y ver en televisión, radio, prensa o en cualquier otro centro estatal manifestaciones de este credo», añadió.

«No es de cubanos, al menos eso es lo que hemos aprendido, alcanzar objetivos pasando por encima del buen trabajo de los demás. Aprendamos a ser triunfadores por nuestros propios méritos. Denunciemos lo mal hecho, el crimen; no los deseos de hacer, de crear, de educar», finalizó.

Desde Maranata Cuba pedimos a cada hermano que lea esta breve nota una oración especial por estos hermanos, y por una buena decisión de las autoridades. Además, apostamos por la comunicación armónica que lleve el tema a buen término entre todos los implicados.

Reconocemos la labor amorosa de decenas de payasos terapéuticos que han salido de las iglesias evangélicas a esparcir amor y buenos valores entre niños enfermos o necesitados de una recreación sana. Para ellos va nuestro amor de hermanos y nuestra oración con la seguridad de que si son fieles, serán premiados.