No es bueno que el hombre esté solo... menos, si es el pastor

General No es bueno que el hombre esté solo... menos, si es el pastor

0 0


El alma trémula y sola

Padece al anochecer: …

José Martí


Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.

Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero;

pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. Ecl 4:9-10


Al estilo del Llanero Solitario o reinterpretando a Robinson Crusoe, ejerce su ministerio el fatigado pastor sin equipo. Siguiendo un falso paradigma de “hombre orquesta” que se ha extendido éste va construyendo un muro en el que dentro queda confinado en soledad.


Según una encuestadora cristiana, entre los diez principales problemas que refieren los pastores está la “soledad”. El ministerio pastoral conlleva de por sí una carga de soledad sobre todo en lo concerniente al principio de confidencialidad, el cual impone al ministro escuchar y callar secretos de confesión que muchas veces desgarran el alma de los receptores.


Así, cuando todos se han marchados queda sólo el extenuado pastor con todo lo consabido y la responsabilidad de su orientación pastoral, ahora tiene que procesar en silencio el sufrimiento, la frustración y la impotencia de lo que ha oído de boca de las personas que padecen.


Sin embargo, no es el único sentido en el que está solo. Día a día tiene que callar sus propios problemas y dificultades porque no le está permitido mostrar debilidad. El pastor está considerado una especie de superhéroe que está a otro nivel. Tiene que tener familia perfecta, tiene que ser irreprensible, tiene que estar disponible en todo momento y no mostrar ni el más leve indicio de cansancio.

¿A quién le cuenta el pastor sus preocupaciones, sus frustraciones, sus tentaciones? ¿Quién conoce su corazón, quién sabe de sus miedos, sus sueños? Nadie. No puede hablar porque es el pastor y puede ser mal interpretado, lo cual traerá consecuencias negativas. Si el pastor está herido, las ovejas se dispersarán. Mt 26:31

Este falso paradigma pastoral muy diseminado deshabilita la opción de la colaboración para un ministro que carga sus propios pecados y también los ajenos. Los versos que el autor de Hebreos aplica a los sacerdotes son transferibles a cada líder que hace la función de pontífice (intercesor) entre Dios y los hombres:

Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Heb 5:1-4

Los líderes también tienen debilidades, razón por la cual necesitan compañeros de milicias, colaboradores, escuderos que les sostengan los brazos que le ayuden a levantar la vara de la responsabilidad que pesa sobre sus vidas. Cada líder necesita tener al menos una vida que le anime, le escuche, le empodere, le corrija.

Los ministros necesitan hacer amigos reales, no solo miembros de la institución con los que mantendrán vínculos pastorales. Requieren consejeros, personas a las que rendir cuentas a fin de no ministrar en soledad.

El escritor de Eclesiastés pronuncia un “ay” contra el que está solo que no cuenta con apoyo en la adversidad. El apóstol Pablo desarrolla la metáfora del cuerpo como figurativo de la iglesia recordando la preocupación reciproca de los unos por los otros con lo cual excluye la posibilidad de la soledad ministerial.

sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. 1 Co 12:25-26

El Nuevo Testamento menciona la palabra compañero 13 veces, el término colaborador 9 veces, en las epístolas se nota pluralidad en la dirección de la iglesia. Fil 11 (obispos y diáconos), Hch 15:2,4,6, 22, 23 (apóstoles y ancianos). La iglesia fue investida de dones para que la funcionabilidad de la misma estuviera en un cuerpo multifuncional y no solo en un órgano individual.

Es instintivo de los líderes la necesidad de reconocer a otros líderes, de buscar apoyo o compañía. Como técnica grupal el sociograma no solo revela quien es el líder de un grupo dado, sino quien es la “eminencia gris” o el líder del líder. Entonces no existen razones para ejercer el ministerio en soledad.

Un líder paranoico como Saul, siempre verá el peligro de la compañía, pero los líderes sanos, tienen amigos reales como lo fuera Jonathan de David.

Dios no vio bueno que el hombre estuviera solo en el principio. En los proverbios de Salomón hay múltiples llamados a rodearse de multitud de consejeros alcanzar la seguridad del pueblo (Pr 11:14), para afirmar los pensamientos (Pr 15:22), y para obtener la victoria en la guerra (Pr 24:6)

El líder que intenta terminar bien la carrera ha de procurar no terminar solo, la soledad de amigos y colaboradores inflige soledad al alma y un alma sola padece.



Comentarios

    No hay comentarios