La dueña de un local de eventos en Missisippi no quería acoger una celebración de boda interracial argumentando que supuestamente su fe cristiana se lo impedía.

Su explicación se basaba en el origen racial del futuro matrimonio: ella es una mujer blanca y él, un hombre negro.

Un video de la explicación dada por la dueña del Boone’s Camp Event Hall de Booneville, en el estado de Misisipi, se hizo viral en redes sociales tras su publicación este fin de semana.

«No organizamos bodas gay o interraciales», se escucha decir a la propietaria, quien después de hablar con su pastor, se disculpó en un post de Facebook que posteriormente fue eliminado.

La grabación la hizo LaKambria Welch, hermana del novio, quien acudió al local en persona después de que la empresa les comunicara por correo electrónico su decisión.

«Lo primero de todo, no organizamos bodas gays o interraciales», le dice una mujer con una camiseta gris identificada por medios estadounidenses como la dueña del negocio.

Cuando Welch le pregunta por qué, la mujer responde: «Por nuestra raza cristiana, quiero decir, por nuestras creencias cristianas».

«Simplemente no participamos en eso. Simplemente elegimos no hacerlo», agrega.

Pero tal vez lo mejor de esta historia es la reacción de Welch, quien le asegura que su familia también es cristiana, y le pregunta en qué pasaje de la Biblia se menciona esa creencia. «No quiero discutir sobre mi fe», le responde simplemente la mujer.

La hermana compartió el video en redes y pronto se hizo viral. El compartido en Twitter por la web Deep South Voice, el primer medio en hacerlo público, cuenta hasta este martes con casi dos millones de reproducciones.

La noticia tuvo tal alcance que incluso la municipalidad de Booneville emitió un comunicado en el que condenó «este tipo de políticas discriminatorias».

Posteriormente la página de Facebook del local de eventos publicó un mensaje de disculpa, en el que la dueña del negocio aseguraba que su pastor la alertó de estar actuando incorrectamente.

«Como niña criada en Misisipi», aseguró que siempre se le había enseñado que las personas debían quedarse «con su propia raza».

«A todos aquellos ofendidos, heridos o que se sintieran condenados por mi declaraciónles pido sinceras disculpas por mi ignorancia al no saber la verdad sobre esto», añadió.

«Mi intención nunca era racista, sino mantenerme firme en lo que yo “asumí” que era correcto respecto al matrimonio».

En 2016, Misisipi aprobó una ley pionera que protege «creencias religiosas o convicciones morales sinceras», lo que significa que las empresas pueden rechazar legalmente prestar sus servicios a parejas del mismo sexo y personas transgénero, pero no refleja absolutamente ninguna medida que permita prohibir el uso de un local para parejas interraciales en su matrimonio. La Biblia tampoco menciona nada parecido.