El cristiano llamado Juan Bautista Cárdenas, detenido desde hace una semana por predicar frente al edificio del Gobierno en Esmeralda, provincia de Camagüey, ha sido liberado y sancionado con una multa de 588 pesos este miércoles, según Evangélico digital.

Tras un juicio por supuesto desacato a la autoridad el hermano bautista salió de prisión, donde permaneció durante siete días, tras un altercado verbal con policías de la zona.

El motivo del arresto, según los oficiales de la policía, fue el desprecio y la falta de respeto a la autoridad, detalla el medio citado. Afirman que este hombre los llamó “perros”, cuando el predicador estaba mencionando un texto del libro de Apocalipsis, capítulo 22, verso 15, donde dice: “Pero afuera se quedarán los perros, los que practican las artes mágicas, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira.”

“Una vez en la cárcel, Juan Bautista decidió declarar un tiempo de ayuno y oración con el único fin de buscar del Señor”,  pero, según el medio citado, los oficiales interpretaron que Cárdenas entró en una huelga de hambre con intenciones políticas. 

Tras su liberación éste miércoles, Cárdenas dijo a El Nuevo Herald sentirse “muy agraviado” y “lastimado” por la acusación. “Unos policías me amenazaron con caerme a patadas y yo los reprendí en el nombre del Señor. Me acusaron de hablar mal del gobierno y de desacato. Esto es una gran injusticia”, dijo.

Predicar el evangelio en plazas, parques y calles es una práctica común de Cárdenas, quien varias veces ha sido amenazado y amonestado para que deje de predicar.