Hace algún tiempo, apenas a principios de año, Maranata replicaba los resultados de Open Door, una organización que se encarga de registrar estadísticas del mundo cristiano, que revelaban los miles de cristianos asesinados en 2018 por motivo de su fe. (Más de 4 000 en ese año)

En ese momento comentábamos, como la entidad lo hizo, los factores de riesgo en naciones musulmanas de África.

Pero desde entonces, es asombrosa la indiferencia de los medios del mundo para visibilizar la matanza de cristianos en un país especialmente vulnerable: Nigeria.

Enterramiento de cuerpos de cristianos asesinados en Nigeria

Recientemente un sitio digital enfocado a trabajos de corte analítico y polemista ha tocado el tema. Maranata lo propone casi íntegramente a sus lectores, para enriquecer el debate sobre la presencia de cristianos en los medios de comunicación, pero en primer lugar, para cumplir con uno de los mandamientos mejor delineados de Jesucristo: Llorar con los que lloran.

Hermanos cubanos, sigamos comprendiendo que no somos una isla, aunque lo seamos. En todo el mundo, miles de cristianos necesitan de nuestro apoyo en oración en la hora de su padecimiento en el nombre de Cristo.

La matanza de cristianos en Nigeria, ignorada por los grandes medios (fragmento)

por Candela Sande, de Actuall

…«Los medios tienen un mensaje que vender, y ahí tengo que dar la razón a mi anónimo crítico, porque eso no tiene nada que ver con el interés del público, sino con vender una agenda política, pura y dura.

«Por ejemplo, apuesto mis ingresos del último mes a que está usted, querido lector, al cabo de la calle de que un supremacista blanco en Nueva Zelanda ha entrado en un par de mezquitas y ha matado a tiros a casi cincuenta personas. Es probable que lo haya visto varias veces en la televisión, que lo haya leído en la prensa escrita, que incluso haya presenciado debates sobre el caso o leído análisis del mismo.

«También estoy seguro de que la gran mayoría ha ignorado la matanza de más del doble de cristianos -120, en concreto- en Nigeria por parte de fundamentalistas islámicos. De hecho, me consta que los grandes medios han dado mucho menos espacio a la noticia. Y no, la razón no es el racismo, no es porque sean negros. Es porque son cristianos.

«Las matanzas de cristianos, la persecución de cristianos, el acoso a los cristianos y la discriminación contra los cristianos son un quebradero de cabeza para el editor de un gran medio, porque estropea totalmente el relato que venden.

«Los cristianos son los malos, los cristianos son los que persiguen, acosan y discriminan.

«¿Cómo vamos a decir de golpe y porrazo que son desde hace mucho -desde que recuerdo, en realidad- el grupo religioso, incluso ideológico o indentitario, más perseguido y asesinado por serlo del mundo?

«Nigeria es un caso en punta. Es un país muy poblado, está previsto que encabece la lista de los más poblados del mundo, y en él los cristianos mueren como chinches a manos de los musulmanes, sin que el gobierno, en manos de un musulmán, se lo tome demasiado en serio. Ni el resto del mundo, a decir verdad, que da la espalda a una realidad que, cambiando los protagonistas y poniéndolos en un país de nuestro entorno, sería portada durante varios días.

«El Islam baja, avanza hacia abajo en África. La línea es el Sahel; arriba es todo Islam, y por debajo todavía predomina el cristianismo. Pero el número va en descenso, por masacres como esta, o como las protagonizadas por Boko Haram. Y, la verdad, no parece quitarle el sueño a ningún líder mundial ni va el caso a convertirse en bandera de ninguna de esas ONG de moda que salen en la tele casi como departamentos estatales subcontratados.

«Pasa lo mismo en Mali y, en general, en toda esa línea. Solo matan de un lado; solo mueren del otro, así es la historia, y es la historia que nadie quiere contar, que a nadie de los que tienen verdadero poder les interesa contar.

«Llevamos ya décadas oyendo la consigna robótica de que “la diversidad es nuestra fuerza”. Es estupendo, porque una la oye por todos lados pero solo consigue respuestas vagas o erráticas o el silencio sorprendido cuando pregunta: ¿por qué?

«No es cierto. Obligar a convivir en el mismo espacio y con las mismas instituciones a dos grupos con culturas y visiones del mundo completamente distintas es una receta segura para el conflicto. No, no tiene nada que ver con el ‘prejuicio’ o el desconocimiento del ‘otro’, al revés: los odios más arraigados se dan entre comunidades que se conocen perfectamente, y por eso saben que pueden vivir conforme a la visión de los unos o de los otros, no cabe “la de los dos”. Lo saben los indios, lo saben los libaneses, lo saben en Israel/Palestina, lo saben los ex yugoslavos.

«No tiene nada que ver con lo que deba ser, con campañas educativas, con viajar mucho, como dicen los cosmopaletos: es la naturaleza humana, que prefiere lo familiar a lo extraño y aspira a que ‘los suyos’ gobiernen su propia casa.

«Pero es predicar en el desierto, porque nuestros mandarines son muy listos y tienen un plan, y creen que la naturaleza humana es plastilina en sus manos providenciales.»