La lista mundial de persecución a los cristianos 2019, elaborada por la organización Puertas Abiertas, dedicada a la atención a cristianos perseguidos, reveló este mes que a nivel mundial 245 millones de cristianos sufren de persecución alta, muy alta o extrema en diversos países de los cinco continentes.

Por América Latina, México (39) y Colombia (47) son los países presentes en este listado y las causas apuntan al crimen organizado, antagonismo étnico e intolerancia secular.

Los primeros 11 países de la lista que hacen una persecución extrema hacia los cristianos está liderada por Corea del Norte (1) pasando por Sudán (6) y finaliza con Siria (11).

Las naciones con una persecución muy alta está encabezado por Nigeria (12) pasado por Egipto (16) y China (27) finalizando con Kenia (40). Finalmente Rusia (41) lidera la persecución alta pasando por Colombia (47) y finalizando con Azerbaiyán (50).

El informe anual de Puertas Abiertas, reseña la revista Hechos y Crónicas, concluye que a nivel mundial un aproximado de 280 millones de cristianos han sido perseguidos. Estimamos que solo en los 50 primeros países, 245 millones de cristianos se enfrentan a la intimidación, prisión o incluso muerte por su fe en Jesús. Pero si ampliamos la perspectiva a todos los países que superan niveles altos de persecución, la cifra supera los 280 millones.

Así mismo, el informe señala que en el último año 4 305 cristianos han sido asesinados mientras que 3 150 creyentes fueron detenidos a causa de sus creencias. Por otro lado, los templos también han sido foco de los ataques, según registra el informe de persecución 1 847 iglesias han sido atacadas.

La lista de 50 países que más persiguen al cristianismo está dividida por el nivel de persecución al que son sometidos los creyentes: persecución extrema, muy alta y persecución alta.

La persecución ha sido constante desde los inicios mismos del cristianismo, con seguidores de Jesucristo siendo encarcelados, torturados y asesinados de las peores maneras. Sin embargo, el Evangelio se ha sobrepuesto a estas oleadas que han fluctuado en los lugares y modos, pero nunca han desaparecido. Por sobre los intentos de acallar la verdad de Cristo, las palabras de Salvación han seguido propagándose por todo el mundo.