El primer argumento con el que lucha el profesional es la idea filosófica de que Dios no existe. Es curioso que somos intelectuales ignorantes de algo tan antiguo como la idea filosófica de Nietzsche (1883) Dios ha muerto, nacida en el corazón del secularismo cuando el hombre decidió quitar el fundamento de Dios y poner el suyo, el hombre. A partir de aquí, en la era moderna, el hombre es la medida de todas las cosas, incluida la verdad.

El segundo fundamento filosófico con el que lucha el profesional es evolucionamos del mono. No nos extraña que nos tratemos como animales si hemos creído la idea de que somos el resultado de miles de años de evolución que la ciencia no ha podido con claridad explicar.

El tercer fundamento es que solo el mundo material (lo que podemos ver) es lo que existe y subsiste solo por el trabajo abnegado del hombre. Por tal razón, el hombre que así piensa trabaja para tener más de lo que tiene, las cosas son más importante que las personas y su mayor problema son las riquezas.

Foto: Maykel Espinosa

¿Qué tiene que decir la Palabra de Dios sobre mis falsas filosofías?

Es fácil para cualquier creyente decir que nunca se deja dominar por motivos puramente humanos, que nunca intenta vivir sin contar con Dios o que hace prisionera de Cristo toda intención humana. En realidad, nuestras proyecciones dicen otra cosa.

No importando quién ha puesto en nuestras mentes dichas filosofías, lo real es que la Palabra de Dios es muy reveladora sobre ellas:

Salmo 14:1-4 Los necios piensan: «Dios no existe». Pero son gente corrompida, todo lo que hacen es odioso; ¡ninguno de ellos hace lo bueno!  Dios, desde el cielo, mira a hombres y mujeres; busca a alguien inteligente que lo reconozca como Dios. Pero no hay uno solo que no se haya alejado de Dios; no hay uno solo que no se haya corrompido; no hay uno solo que haga el bien. Ustedes, gente malvada, que allí están, llenos de miedo; que jamás buscan a Dios, y que se hartan de comida a costillas de mi pueblo, debieran saber esto: ¡Dios está con los buenos!

Eclesiastés 3:11 Cuando Dios creó este mundo, todo lo hizo hermoso. Además, nos dio la capacidad de entender que hay un pasado, un presente y un futuro. Sin embargo, no podemos comprender todo lo que Dios ha hecho.

Gen 1: 1- 26… Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Colosenses 1:15-16 Cristo es el Hijo de Dios, y existe desde antes de la creación del mundo; él es la imagen del Dios que no podemos ver. Por medio de él, Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, lo que puede verse y lo que no se puede ver, y también los espíritus poderosos que tienen dominio y autoridad. En pocas palabras: Dios creó todo por medio de Cristo y para Cristo.

1Pe 1:8-9 Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras. Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él.

Conclusiones: las filosofías materialistas, secularistas y humanistas, son falsas perspectivas de la vida, la verdad, y principalmente, de Dios.

Foto: Maykel Espinosa

Stgo 3:13- 18 Si alguno de ustedes es sabio y entendido, demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad. Pero si ustedes lo hacen todo por envidia o por celos, vivirán tristes y amargados; no tendrán nada de qué sentirse orgullosos, y faltarán a la verdad. Porque esa sabiduría no viene de Dios, sino que es de este mundo y del demonio, y produce celos, peleas, problemas y todo tipo de maldad.

En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de Dios, no hacen lo malo; al contrario, buscan la paz, son obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno; tratan a todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos. A los que buscan la paz entre las personas, Dios los premiará dándoles paz y justicia.

(Puedes leer la primera parte de este artículo pinchando aquí)