“Muchas instituciones y elementos de instituciones, considerados a veces como pertenecientes al cristianismo primitivo, pertenecen en realidad a la Edad Media”.–Edwin Hatch

Al pan pan y al vino y vinoRíos de sangre han sido derramados por cristianos protestantes y católicos por igual sobre las complejidades doctrinales relacionadas con este tema. La Cena del Señor, alguna vez preciosa y viva, se convirtió en el centro del debate teológico durante siglos. Trágicamente, pasó de ser una imagen dramática y concreta del cuerpo y sangre de Cristo a un estudio de pensamiento abstracto y metafísico. No nos vamos a ocupar de las minucias teológicas que rodean la Cena del Señor. Pero los protestantes (así como los católicos) no practican la Cena de la manera que se celebraba en el primer siglo. Para los primitivos cristianos, era una comida festiva.

Hoy, la tradición nos ha llevado a tomar la Cena en forma de un vasito de vino y un pequeño pedacito de pan, en una atmósfera más o menos triste. Se nos dice que recordemos los horrores de la muerte de nuestro Señor, y somos llamados a reflexionar sobre nuestros pecados. Además, la tradición nos ha enseñado que tomar la Cena del Señor puede ser algo peligroso. Así que la mayoría de los cristianos contemporáneos no la tomarían ni muertos sin un ministro ordenado presente. Todos estos elementos eran desconocidos para los primeros cristianos. Para ellos, era una comida comunitaria. El espíritu era de celebración y gozo. La Cena del Señor era, esencialmente, un banquete cristiano.

“A lo largo del período del Nuevo Testamento, la Cena del Señor era una comida real compartida en los hogares de cristianos” (John Drane). “En los primeros tiempos, la Cena del Señor se realizaba durante el transcurso de una comida comunitaria. Todos traían la comida que podían, y era compartida en conjunto” (Donald Guthrie). “En Corinto, la santa comunión no era simplemente una comida simbólica como ocurre entre nosotros, sino una comida real. Por otra parte, parece claro que era una comida a la cual cada uno de los participantes traía comida” (León Morris).

Entonces, ¿cuándo cesó la comida completa, dejando sólo el pan y la copa? He aquí la historia. Durante el primer siglo y principios del segundo, los primeros cristianos llamaban a la Cena del Señor la “fiesta de amor”. En ese tiempo, tomaban el pan y la copa en el contexto de una comida festiva. Pero, alrededor del tiempo de Tertuliano (160-225), se empezó a separar el pan y la copa de la comida. Para fines del segundo siglo, la separación era completa. Algunos eruditos han sostenido que los cristianos eliminaron la parte de la comida porque no querían que la Eucaristía se profanara por la participación de incrédulos. Esto podría ser parcialmente cierto. Pero es más probable que la influencia creciente del ritual religioso pagano sacara a la Cena del ambiente gozoso, terrenal y no religioso de una comida en la sala de estar de una persona. Para el cuarto siglo, ¡la fiesta de amor fue “prohibida” entre los cristianos!

Con el abandono de la comida, las expresiones “partir el pan” y “Cena del Señor” desaparecieron. La expresión común para el ritual ahora truncado (sólo el pan y la copa) fue “la Eucaristía”. Ireneo (130-200) fue uno de los primeros en llamar al pan y la copa una “ofrenda”. Después de él, comenzó a llamarse la “ofrenda” o “sacrificio”. La mesa de altar donde se colocaba el pan y la copa pasó a verse como un altar donde se ofrecía la víctima. La Cena ya no era un evento comunitario. Era, más bien, un ritual sacerdotal para ser presenciado a la distancia. A lo largo del siglo cuarto y quinto, hubo un sentido creciente de sobrecogimiento y temor asociado con la mesa donde se celebraba la sagrada Eucaristía. Se convirtió en un ritual sombrío. El gozo que alguna vez había formado parte de él había desaparecido. Por consiguiente, la Cena del Señor quedó muy distanciada de la idea de una iglesia que se reunía para celebrar el partimiento del pan.

Si bien los modernos cristianos protestantes han descartado el concepto católico de que la Cena del Señor es un sacrificio, siguieron adoptando la práctica católica de la Cena. Observe cualquier servicio de la Cena del Señor (a menudo llamada “Santa Cena”) en cualquier iglesia protestante y verá lo siguiente:

  1. La Cena del Señor es un bocado de galleta (o de pan) y una copita de jugo de uva (o vino). Dista de ser una comida, igual que en la iglesia católica.
  2. La atmósfera es sombría y triste, igual que en la iglesia católica.
  3. El pastor les dice a los asistentes que deben examinarse con relación al pecado antes de participar de los elementos, una práctica originada en Juan Calvino.
  4. Como el sacerdote católico, muchos pastores usan su mejor vestimenta para la ocasión. Pero siempre el pastor administra la Cena y recita las palabras de institución, “Esto es mi cuerpo”, antes de distribuir los elementos entre la congregación, igual que en la iglesia católica.

Con solo unos pocos ajustes menores, todo esto es catolicismo medieval de punta a punta.

Por nuestra tradición hemos vaciado el verdadero significado y poder detrás de la Cena del Señor, cuando se la separa de su contexto correcto de una comida completa. La Cena se ha vuelto un ritual vacío oficiado por un ministro, en vez de ser una experiencia de vida compartida que disfruta la iglesia. Se ha convertido en un ejercicio religioso, en vez de un festival gozoso; en una ceremonia individualista, en vez de un significativo evento corporativo.

Termino con las palabras del erudito del Nuevo Testamento William Barclay: “No cabe duda de que la Cena del Señor empezó como una comida familiar o una comida de amigos en una casa privada… pasó de ser una verdadera comida a una comida simbólica… dejó la austera simplicidad por el esplendor elaborado… la celebración de la Cena del Señor pasó de ser una función laica a una función sacerdotal. En el Nuevo Testamento mismo, no hay ninguna indicación de que fuera el privilegio o deber especial de ninguna persona guiar a la comunidad de adoradores en la Cena del Señor”.

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