Está siendo repetido una y otra vez. Las redes sociales no le dan descanso al tema. Kanye West acaba de presentar su nuevo disco, Jesus is king, y como lo indica su nombre, en él testifica de su fe hacia Jesús.

Recientemente, como señala Evangélico digital y otros medios, el rapero ha hablado en público sobre su pasado, y ha detallado sobre su experiencia desde la juventud temprana y aún desde la niñez al contar cómo la adicción a la pornografía y al sexo se mezcló con una vida de lujos para llevarlo al desequilibrio emocional.

De toda esa situación, ha asegurado, Jesucristo le ha mostrado cómo vivir en paz como hombre de familia.

 

“Playboy fue mi puerta de entrada a la adicción a la pornografía en toda regla. A mi padre le dieron una revista cuando yo tenía cinco años y eso influyó en casi todas las elecciones que tomé durante el resto de mi vida”, explicó el músico. “Desde esa edad hasta ahora he tenido que trabajar para dejar el hábito del sexo. Sé que no está bien”, apuntó.

“Todo fue como un guión de vida de una estrella de rock. Mi madre había fallecido un año antes y yo pensaba: algunas personas se ahogan en las drogas, yo me ahogo en mi adicción al sexo. Y eso es lo que alimentó al ego también. Dinero, ropa, autos, elogios, redes sociales, fotos de paparazzi, ir a la semana de la moda de París, todo eso. Con Dios, he podido vencer cosas que me controlaban por completo”, reflexionó.

Recientemente el músico, esposo de Kim Kardashian y figura de influencia entre cierto público juvenil, ha estado haciendo confesiones públicas de este tipo, acerca de la relación creciente que sostiene con Cristo.