Los niños son joyas del Señor y trabajar para ellos es una de las cosas más hermosas y gloriosas para cualquier persona; cristiana o no…

Esta vez en el templo Aposento Alto de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba se celebró un extraordinario festival donde más de 80 niños y niñas de todas partes de la provincia de Granma se reunieron y disfrutaron a lo grande el tiempo que se les había preparado con mucho amor.

Una vez más Dios evidenció que los niños son algo preciado para él y que deposita increíbles dones y talentos en sus vidas…

Con mis palabras no puedo describir la satisfacción que causaron en mi corazón por eso decidí documentar de manera visual algunos de los mejores momentos de este festival cristiano para niños