Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

                                                                         Filipenses 4.8

 

 

«Mira esto, estudiantes cristianos se han sumado al movimiento Viernes por el futuro, según Protestante digital».

«Y eso qué cosa es?» «Es una serie de movilizaciones para luchar contra el cambio climático y generar un cambio de políticas hacia el medioambiente… bueno, hacia la creación», le respondí con cara de lista.

«Pero ¿tú crees que es una preocupación cristiana movilizarse por el medioambiente?», me preguntó con sincera curiosidad.

«Pues sí… si sabes que todo es de Dios, la creación también es suya, no tenemos derecho a destruirla, ¿no crees?» «¿Pero como para movilizarse en una marcha medioambiental?»…

Por ese camino siguió el debate, que si es bíblico o no; que si cuidar la creación sí nos compete pero lo primero es la extensión del reino; y otro etcéteras.

Pero mientras nosotras debatíamos a la salida del templo, había cientos de estudiantes, entre ellos muchos cristianos, marchando para que las autoridades tomen decisiones que no afecten a la creación de Dios.

«Si el Jesús, sustentador y redentor de todo lo creado, no es reflejado y expuesto por estudiantes discípulos de Él en situaciones trascendentales y vitales como esta, será difícil esperar que este mover, exclusivamente humano, transforme radicalmente el rumbo de nuestro futuro», dijo una de las estudiantes cristianas en la marcha, Denisse Gallegos, desde España a PD.

Otra estudiante cristiana entrevistada por ese medio, Abigail Bravo, citó Romanos 8:22, y mencionó la responsabilidad cristiana ante el planeta «es una obra preciosa de un Dios que disfruta creando cosas bellas.

No le estamos dando a Dios algo que nos sobra, sino nuestro mejor esfuerzo por algo que Él dice que es justo».

Al mismo tiempo, señaló que más estudiantes cristianos deben unirse al reclamo de un mayor cuidado de la Tierra. «Es una forma de mostrar a los demás que Dios es soberano de todo, que se preocupa por aquello que ha creado y sigue siendo fiel a su obra», afirma.

Otros como ella, tienen claro que lo principal para un cambio en el modo de gobernar este mundo es el evangelio y su transformación real, pero consideran que es un excelente testimonio sumarse a causas como esta.

El movimiento comenzó cuando una adolescente sueca, Greta Thumberg, decidió plantarse ante el Parlamento de su país con un cartel en demanda de decisiones contra el cambio climático.

Luego, Greta se ausentó cada viernes para hacer lo mismo. Y pronto un grupo de estudiantes comenzaría a imitarla y a sumar a otros en todo el mundo.

Gracias la Internet y las redes sociales, el movimiento se robustece con cientos de miles de estudiantes que siguen la iniciativa cada viernes, y Greta ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz, e invitada a varios eventos de nivel mundial como el Foro Económico Mundial de Davos, y la Cumbre sobre Cambio Climático de ONU.

Poco a poco los estudiantes cristianos se suman al movimiento, en su rol de mayordomos de la creación. Imagen genérica del movimiento tomada de Twitter

Cristianos en activismo ecológico: ¿bíblico, lógico?

Todo sería solo una interesante noticia si no fuera porque este mismo año han salido a la luz datos alarmantes sobre el punto de no retorno de la creación, y la necesidad de tomar partido contra su destrucción.

Este primero de agosto, según datos de ONU, el planeta habrá gastado ya sus recursos para todo el año, de seguir con las tendencias de este calendario.

Este mismo miércoles, además, un estudio publicado por Instituto de Efectos en la Salud de EE.UU. revela que los niños nacidos por estos días tienen veinte meses menos de esperanza de vida debido a la polución del aire.

Con noticias así, está claro que la preocupación ciudadana de quienes se sienten parte de este planeta se active, pero… ¿es común que los cristianos lo hagan?, nos preguntamos algunos.

Este será siempre un debate constructivo, si intentamos pensarlo a través de las Escrituras y la guianza de Dios.

Sin dudas, por el momento, Maranata Cuba te invita a considerar nuestro rol como mayordomos de la creación, y nuestro testimonio por las causas que no dañen  a otros ni alteren el orden de las autoridades, sino que, como esta, generen conciencia por «todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable».