Si uno piensa que al visitar a Eric Méndez va a encontrarse con un «ministro de alabanza» eclesial la frustración está asegurada.

Así como conversar con Jesús no tenía nada que ver con hablar con algún maestro de sinagoga, Eric transpira su cristocentrismo sin fórmulas.

Por eso su música, con dos discos de la mejor canción trovadoresca en Cuba, no es fácilmente etiquetable. Mucho menos religiosa. Tampoco te la encontrarás metida entre las cuatro paredes de un templo.

Cuando Maranata decidió ir a buscarlo para una entrevista, no planeaba encontrarse una lección de prioridades primero.

Sobre una mesa de la sala, estaba La Biblia; encima, en la habitación alta, lo hallamos enfrascado en la tarea pendiente del hogar y los hijos. Y le esperamos.

Después tampoco vendría hablar de la música y la obra, como cualquiera pensaría. Primero llegaría el testimonio, la historia con Dios. El tema de la música tendría que esperar. Eric tiene sus prioridades muy claras.

Acerca de tu testimonio personal, tu conversión, hemos leído historias que incluyen de todo, cárcel, drogas… cuéntanos un poco de esto.

Empecé a consumir drogas cuando tenía doce o trece años, empecé a tomarme las pastillas mías para los problemas de atención, desordenadamente. Después empecé a consumir otras pastillas que había que eran para drogarse propiamente, después empecé a fumar marihuana, y después empecé a vender marihuana y pastillas también.

A los diecisiete años fui preso. Salí de la cárcel a los veintiuno, y conocí al Señor a los 23. Y eso cambió mi vida hasta el día de hoy.

En una entrevista contaste cómo las canciones de Vico C marcaron esos tiempos de descubrimiento de Dios, y es curioso que ahora Dios se mueve en tus propias canciones.

Yo recuerdo que cuando yo salí de la cárcel yo iba a fiestas públicas y estaban las canciones de Vico c de moda.

Pero yo cada vez que llegaba a una fiesta y oía una canción de Vico C tenía ganas de llorar, tenía que irme porque me daba vergüenza que la gente me viera llorando.

Aquel que había muerto, el disco en que Vico C canta a su nueva vida en Cristo, tras su paso por la cárcel, fue muy escuchado en Cuba.

 

Luego cuando conocí al Señor me di cuenta de que eso había sido muy importante. Que existiera un artista como Vico C haciendo ese tipo de canciones no para la iglesia sino para la gente corriente.

Me di cuenta de que eso había tenido un impacto en mí mayor que el que pudo haber tenido cualquier evangelista, cualquier canción cristiana de alabanza y adoración.

Recuerdo también una vez que fui al cine a ver una comedia común y corriente. Pero el mensaje de esa comedia era sobre cómo Dios hizo la diferencia en la vida de unas personas que se fugaron de la prisión y cómo el hecho de que ellos, en plena fuga de la prisión, pasaron por un río donde había personas bautizándose y ellos decidieron bautizarse también.

Descendieron al río y fueron bautizados en medio de su escape, pero en medio de su fuga hicieron un stop porque vieron la posibilidad de bautizarse y ser salvos.

El resto de la película no trata de cristianismo, ni tiene un mensaje evangelístico. Tiene un mensaje común. Esa gente se convirtieron en cantantes, se hicieron famosos. Cantaban disfrazados y maquillados hasta que su perseguidor los descubre y los puso en evidencia delante de todo el pueblo y el alcalde. Pero se habían hecho tan famosos como artistas que el pueblo y el alcalde decidieron exonerarlos de sus penas, porque se habían convertido en un símbolo de arte.

Ellos quedaron libres, pero el perseguidor que había estado un par de años persiguiéndolos decidió que él no los exoneraba y les hizo una encerrona en un lugar que era como una llanura al lado de una represa.

Allí les dijo pidan su último deseo y hagan su última oración a Dios porque yo los voy a matar aquí, pero en el momento en que los iban a matar se desbordó una presa que habían anunciado que iba a ser abierta y la represa le pasó por arriba  a todos los perseguidores, los perros, los policías, pero ellos se salvaron los tres.

Al final de la película uno de los personajes le dice al otro, Viste, como si fue importante que descendiéramos al río y nos bautizáramos y reconociéramos a Jesús. Y el otro le dice bueno, ya habían dicho que es represa iba a ser liberada, eso fue una casualidad.

Entonces te dejan esa pregunta de si realmente Dios hizo la diferencia o fue una casualidad. Y ese es el mensaje de toda la película, y fue una comedia normal y corriente. Pero ese mensaje también fue una cosa que me exprimió el cerebro.

Por eso cuando me convertí me di cuenta de que lo que yo quería seguir haciendo era hablándole a través de mis canciones, de mi arte, a gente que no conoce al Señor, que son en definitiva la gente que en mi opinión necesitan más.

El primer disco de Eric Méndez contenía su famosa canción Canto a Jesús, en la que el trovador optaba por el género del reggae para hablar de su conversión

Tú has narrado que algo sucedió cuando comenzaste a visitar una iglesia. Que un día intentaste probar de nuevo la droga y descubriste que no te gustaba más.

Que no me gustaba más es la forma más sencilla de decirlo. Yo me sentí muy muy mal cuando volví a probar drogas.

Empecé a escuchar voces de demonios, y cosas así, y me di cuenta de que ya no podía drogarme. Que ya no iba a funcionar de la misma manera.

Después tuve la oportunidad de ver eso. Yo estuve un tiempo trabajando en un ministerio de sanidad y liberación, y luego tuve la oportunidad de ver eso mismo en otras personas que habían tenido vicios de drogadicción y que se convirtieron y después de que se convirtieron a los quince días o al mes, o algo así, quisieron drogarse y llegaron  a la iglesia atormentados, escuchando voces, y muy mal. Y pedían que oraran por ellos para que se le quitara eso.

Pude ver mi historia desde otra perspectiva.

Mi guitarra sigue sonando es el segundo fonograma de Eric, que no ha sido nominado al Cubadisco a pesar de ser obra de madurez musical.

 Según Joaquín Borges Triana tu obra es de lo mejor que se hace ahora mismo en Cuba en materia de canción contemporánea, ¿cuál es el modelo de éxito de Eric, como artista cristiano?

Mi modelo de éxito no es un modelo. Lo que funciona para mí no creo que funcione para todos. Yo sencilla y llanamente trabajo sin pensar en el éxito.

Yo trabajo pensando en el resultado que va a tener el trabajo y tampoco me planifico demasiado lo que quiero que pase con mi música. Yo sencillamente hago las cosas sabiendo que Dios las va  a ir poniendo cada una en su sitio y va a ir dándome lo que me pertenece y va a ir quitando lo que no me interesa.

Esa es la forma en que yo he trabajado hasta ahora y funciona. A veces no tan rápido como yo espero, pero nunca tan lento como para que me desespere. Y siempre me es gratificante cuando llega mi tiempo, cuando llegan las cosas que yo estoy esperando, siempre me doy cuenta de que era necesario que fuera en ese tiempo, y no en el que yo quería.

Es cierto que los medios no reflejan una cantidad de cosas que yo hago, resultados que tengo, y eso tiene que ver con que mis canciones en un ochenta porciento reflejan mi sentir con respecto  a la fe cristiana y con respecto a la vida, a la sociedad. Así que soy una persona doblemente censurable, por el hecho de que mis canciones son sociales, son críticas, y además son cristianas, muchas de ellas en un porciento poco tolerable para los medios.

Realmente a la gente en los espacios públicos les gusta. Incluso les gusta mucho más que otras cosas que no tienen mensaje cristiano. Les gusta mucho, la gente lo disfruta, se saben las canciones, me las piden.

Fuera de Cuba yo suelo viajar a Dinamarca todos los años a hacer una gira y en Dinamarca tengo un gran público.

Me parece que los medios podrían ser un poquitico más abiertos con respecto a lo que uno piensa. Yo creo que nunca he sido un cristiano fanático ni que vaya a la televisión a hacer proselitismo, yo sencillamente hablo como pienso.

Existen programas como Entre manos donde siempre se me pregunta acerca de mi fe, y siempre respondo de manera sencilla, de manera clara, de manera coherente con lo que un programa de televisión es.

Programas como Radio taíno, por ejemplo, en A buena hora, donde siempre que voy se me hace la pregunta de por qué mi obra es cristiana y también siempre soy bien directo y bien coherente con que es un programa de radio, que tiene un tempo y que no es para hacer proselitismo sino para hablar conforme a lo que la conversación va.

Nunca he sentido que he dicho algo de más con respecto a eso, en los programas donde realmente los directores no tienen ese prejuicio a la hora de tocar el tema de lo que uno cree o el arte que uno hace y su contenido pero sí he llegado a muchos programas de televisión y de radio donde de primera y pata me dicen que debo ser cauteloso con eso porque hay problemas, porque hay censura. Entonces me parece muy cómico. Igual yo hago mi trabajo, no me preocupa eso, pero sí pienso que eso ha sido una limitación.

Además Joaquín piensa que los medios no te reflejan acorde a tu calidad, y que debías haber sido nominado al Cubadisco con tu segundo CD…

Me han pasado cosas muy cómicas con respecto a ese tema de las nominaciones al Cubadisco.

Yo fui nominado al Cubadisco con un disco que era muy simple y estaba hecho como muy precario y que lo había presentado el centro Pablo. Y al año siguiente presenté mi disco Canto a Jesús, que era un disco hecho con todos los hierros , hecho en los estudios de Pablo Milanés, con una serie de músicos como invitados y que superaba ampliamente al disco con el cual había sido nominado y que además contenía muchos de los temas del disco anterior que era un disco en vivo de un concierto, muy simple, y este disco que era una producción más seria que contenía varias de esas mismas canciones que podía haber causado la nominación anterior no fue nominado.

Me ha pasado que me han dicho de publicarlo pero cambiarle el título, que es algo que ya no me interesa porque es un disco de 2010 que ya tuvo todo el éxito que iba a tener y lo conocen mucha gente con ese título.

Me ha pasado que me han invitado a un programa de radio, por ejemplo, con el disco mi guitarra sigue sonando, me invitaron  a un programa de radio porque yo aparecía en la lista de los nominados al Cubadisco con ese disco, que era lo mismo que pensaba Borges Triana que ese disco debía haber sido nominado  a los premios Cubadisco.

Y me invitaron a un programa de radio y me dijeron bueno háblanos de la nominación al Cubadisco. Y yo les dije no pero es que yo no estoy nominado al Cubadisco y me dijeron bueno pero es que nosotros te tenemos aquí en la lista de los nominados en la lista que nos envió el Cubadisco y nos envió tu disco como que tú estabas nominado al Cubadisco.

Yo le dije bueno, la verdad es que no. Entre eso y la verdad, algo fue …

Hay quien menciona que tienes una apertura de temas en Mi guitarra sigue sonando

Eso es un criterio de Joaquín. Yo creo que mi disco Mi guitarra sigue sonando es tan profundamente cristiano como el disco canto a Jesús, lo que pasa es que ya las personas están habituadas a que yo canto de esa manera. A lo mejor ahora no les choca tanto como les chocó cuando lo hice en canto a Jesús.

También he madurado como cantautor, a lo mejor la forma de abordar las temáticas que yo utilizo ahora es más … La forma en que yo estoy abordando la composición ahora es menos densa y entonces el mensaje cristiano dentro de la canción pasa más suave.

Todavía en Canto a Jesús yo estaba en un proceso de maduración y algunas canciones eran como más densas para la gente y lo que hice fe ir depurando esas cosas.

Pero creo que es lo mismo porque en Canto a Jesús, por ejemplo, estaba Canto a Jesús, que es la más explícitimanete cristiana y en este disco está Gente que ve por espejo, que también es una canción muy explícitamente cristiana y está sublime gracia.

Yo veo que tienen el mismo perfil ambos discos, ambos tienen temáticas sociales y temáticas cristianas.

En este disco sí aparece el tema de la migración, que no había abordado antes, pero en el anterior abordé el tema de la violencia doméstica.

Hace poco participaste en un festival de creación hecha por cristianos. ¿Qué decirnos de Festivo como espacio para revisar el concepto que tenemos de creación hecha por cristianos?

Me parece algo muy importante. Sobre todo lo que se hace fuera de la iglesia.

Las cosas que se hicieron del festival dentro de la iglesia me parecieron muy dentro del concepto de lo que en la iglesia se permite hacer y me gustaría que fuera todo lo contrario.

Un festival como ese dentro de una iglesia lo que debería es precisamente romper el molde de lo que la iglesia está habituada a hacer.

Pero de alguna forma creo que sí lograron llevar manifestaciones diferentes, cosas que le muestran a la propia iglesia que hay otras cosas que uno puede hacer y otras maneras de incluir a la sociedad, con el arte, con lo que hace, que son importantes puesto que la sociedad actual es una sociedad consumidora de arte y de entretenimiento y entonces no hay herramienta más poderosa que eso.

Si la gente lo que más consume es internet, música, películas, arte, de distintas formas, pues a través de ahí es que uno puede predicarles porque estamos en el 2019 y eso es lo que impone la época.

Pero sí me parece que es un festival importante ya que rompe con una serie de cosas, se sale de los marcos de la iglesia, hace exposiciones, conciertos, y además invita a personas creyentes y no creyentes a participar de estas cosas.