Noticias Encarcelado padre canadiense por negarse a llamar "él" a su hija "transgénero"

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El pasado martes Robert Hoogland, de Surrey, en la Columbia Británica, Canadá, fue detenido y llevado a prisión por orden del Fiscal General de la comunidad, bajo la acusación de desacato por el mero hecho de referirse a su hija con los pronombres “she” y “her” (ella). Su hija de 14 años se autopercibe como un niño, lo que se suele llamar transgénero según la teoría queer.

Hoogland se ha manifestado abiertamente en oposición a lo que ahora se conoce como atención médica de “afirmación de género” con la esperanza de evitar que su hija sufra daños irreversibles. Su exesposa, en cambio, prefiere la postura del sistema médico y legal canadiense, y está llevando adelante la transición de su hija en contra de los deseos paternos.

Todo comenzó hace poco más de un año cuando (como el padre descubrió después) la escuela de su hija de 13 años le había estado mostrando materiales educativos sobre identidad de género llamados SOGI 123.

Su hija tenía una serie de problemas conductuales, y todos ellos fueron atribuidos a que tenía disforia de género. El consejero escolar cambió su nombre femenino a otro masculino sin informar a sus padres. Según explicó la escuela decidió hacerlo sin consultar a sus padres después de recibir el informe del psicólogo Wallace Wong, un conocido ideólogo de género.

Además Wong aconsejó a la hija de Hoogland que tomara testosterona y la remitió a una unidad de endocrinología en un hospital cercano. Hoogland impugnó judicialmente esta decisión tomada sin su consentimiento.

En febrero de 2019, el Tribunal Supremo de la Columbia Británica ordenó que la niña recibiera inyecciones de testosterona sin obtener el consentimiento de los padres (paradójicamente, Canadá acepta que un menor de edad tome esa decisión irreversible a una edad en la que ni siquiera tiene derecho a votar, conducir un coche, beber alcohol o contraer matrimonio).

Hoogland reaccionó entonces con estas palabras: “El gobierno se ha apoderado de mis derechos de paternidad”. Y se preguntó si el BC Children’s Hospital “estará allí en 5 años” cuando ella rechace su nueva identidad masculina; algo que estudios científicos establecen que ocurre espontáneamente en el 80% de los menores que sufren disforia de género, recuperando su identidad biológica.

Mordaza a la libertad de expresión

Además de pasar por encima de su patria potestad y adoptar esa gravísima decisión sobre una menor, el tribunal también declaró que si sus padres se referían a ella usando pronombres femeninos o se dirigían a ella por su nombre de nacimiento, serían considerados culpables de “violencia familiar”.

Por ello, la última vez que ese padre concedió una entrevista en su desesperada lucha, fue condenado por “violencia familiar” por el Tribunal Supremo de la Columbia Británica por sus “expresiones de rechazo a la identidad de género” de su hija, por el mero hecho de llamarla por su nombre de nacimiento o tratarla según su sexo biológico. Además, fue puesto bajo amenaza de arresto inmediato si lo atrapaban refiriéndose a su hija como una niña nuevamente. Una situación que muestra a qué extremo de pérdida de libertades están llegando algunas democracias en aras de la ideología de género y de le teoría queer, que desvinculan el sexo de la biología.

"Tenía una niña perfectamente sana hace un año, y ha sida alterada y destruida sin ningún motivo justificado", dijo Hoogland a The Federalist en una entrevista para romper la orden judicial de febrero de 2020 que le obligaba a estar en silencio.


(Tomado del sitio Evangélico Digital)

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