El misterio profundo del amor

Lo que solemos saber del amor es solo la expresión más externa de un misterio más profundo y espiritual. Descubrámoslo en esta serie de textos cortos que iniciamos hoy

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Desarrollo espiritual
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1Co. 13… I

“El amor es sufrido”

El amor es la esencia misteriosa de la génesis de la vida. La plenitud de la vida es proporcional a la revelación de este misterio. Su ausencia es símbolo de inquietud, desasosiego y desacuerdo con los principios elementales de la vida, causa principal del sufrimiento que conocemos.

La paciencia es la base de ese amor que misteriosamente puede “sufrirlo todo”.

Pero… ¿hay que sufrirlo todo para amar?

Si el amor no fuera una decisión propia, no habría que sufrirlo, porque no existiría. Pero como cada cual determina qué hacer con su vida, hay que ser paciente (sufrido) con los que no lo entienden ni lo viven como la esencia de su existencia. Esas personas deciden ejercerlo, como sus instintos les indiquen, sus emociones los manejen y según sus referentes de vida les han enseñado. Estas personas con las que nos causan distintos tipos de sufrimiento para amarles, si no compartimos su manera de amar.

El sufrimiento del amor que conocemos duele en el alma, intranquiliza, deprime, desgasta la paciencia… Y a veces, genera la ira que ansía la venganza hasta inducir acciones que lejos de mitigar el sufrimiento, quebrantan el alma y todo lo que somos y tenemos como familia humana.