La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) se solidarizó con el médico que se negó a realizar un aborto en avanzado estado de gestación a una joven que había sido violada.

El martes, un juez penal de la ciudad de Río Negro, Argentina, declaró culpable al ginecólogo, Leandro Rodríguez Lastra, por haber negado un aborto en un hospital público a una joven de 19 años víctima de violación.

La pena para el facultativo podría ir hasta 2 años de prisión e inhabilitación para ejercer la medicina.

El juicio inició el 13 de mayo pasado y tuvo tres audiencias testimoniales, detalla el medio Evangélico digital.

El doctor argentino Leandro Rodríguez no esperaba ser hallado culpable. Foto: Tomada de Evangélico digital

Según los hechos, la muchacha ingresó el 2 de abril de 2017 al hospital luego de haber consumido pastillas de Oxaprost recetadas por otro facultativo para abortar.

El ginecólogo, en lugar de practicar el aborto, pidió un informe psiquiátrico, que se interpretó como una «negación a la asistencia sanitaria».

Posteriormente a la joven se le realizó a una cesárea y el bebé fue dado en adopción.

Damián Torres, abogado defensor del Dr. Rodríguez Lastra se mostró molesto por el veredicto del juez y aseguró que, para ellos, «la declaración de culpabilidad no corresponde».

Por su parte, según La Gaceta cristiana, la alianza evangélica argentina ha mostrado solidaridad con el doctor, y expresó su desacuerdo por la condena establecida por la justicia de Río Negro al facultativo, quien tomó tal decisión «en concordancia con lo resuelto por el equipo de bioética del hospital de seguir adelante por considerarlo un embarazo ya crecido», según un comunicado dado a conocer este jueves.

Agrega la nota de la alianza que «el doctor Leandro Rodríguez Lastra, quien asistió a la mujer con un embarazo de unas 22 semanas, decidió seguir adelante con la gestación del bebé, que al nacer fue dado en adopción, ya que tanto la madre como el niño por nacer corrían peligro de vida si interrumpía dicho embarazo».

Detalla además que «si por el contrario el médico hubiera practicado el aborto, el cuadro de la madre se hubiese empeorado debido a la infección con la cual llegó al hospital, producto de la medicación abortiva que alguien ajeno al mencionado centro de salud, le proporcionó. Es decir les salvó la vida». La organización cristiana evangélica considera que «es contradictorio condenar a un profesional de la salud por cumplir con el juramento hipocrático y ser coherente con su vocación de salvar vidas. Pero además en respetar la decisión de la madre en tener al bebé».

El doctor afirmó tras el proceso judicial que en unos quince años el niño nacido «se lo agradecería».

Desde Maranata Cuba pedimos oración por el facultativo que logró salvar dos vidas.