Texto: Silas Martin Bollweg

Traducción: Andrés J. Quesada Cedeño

Estas son palabras muy importantes de nuestro Señor Jesucristo dirigidas a la iglesia.

Mis hermanos, recuerden algo: Satanás  ama imitar a Dios, ser igual a Dios, tener el lugar de Dios. El ama ser adorado y ama gobernar. Por lo tanto, su mejor estrategia para engañar a las personas es mostrándose ante ellos como un ángel de luz, como quien tiene buenas intenciones, en fin, como Dios mismo.

Entonces, cuando 2Co 11:14 dice: «Satanás mismo toma forma de ángel de luz», significa que Satanás usará nuestro amor por la luz para engañarnos. Quiere que pensemos que es bueno, honesto, amoroso y poderoso, todas las cosas que Dios es. Presentarse como un ser oscuro y diabólico con cuernos no complacería a la mayoría de las personas. La mayoría de las personas no se sienten atraídas por la oscuridad, sino por la luz. Por tanto, Satanás aparece como criatura de luz para acercarnos a sí mismo y a sus mentiras.

¿Cómo podemos distinguir entre la luz de Dios y la «luz» de Satanás?

Nuestras mentes y corazones se confunden fácilmente con noticias contradictorias. ¿Cómo podemos estar seguros de que transitamos por el camino correcto? El salmo 119:105 dice: «Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino», y el 119:130 dice: «La exposición de tu palabra alumbra; Hace entender a los simples». ¡La palabra de Dios tiene poder! Exponernos a la palabra de Dios nos ayudará a ver las diferencias entre la luz de Dios y la «luz» del diablo.

Nací y crecí en cuna cristiana y ya estoy por cumplir 50 años. Y en lo que voy envejeciendo con el paso del tiempo, más veo como la mayoría de la cristiandad (sobre todo aquí en Europa) solo está sumergida en un montón de «prácticas religiosas» y ni siquiera saben cuán alejados están de la enseñanza bíblica y, en muchos casos, hasta promoviendo prácticas que tuvieron sus inicios en el mundo de lo oculto.

Lamentablemente las secuelas de las falsas enseñanzas del catolicismo romano nos acompañan hasta el día de hoy, aun en círculos protestantes (sobre todo aquí en Europa). Son muchos los que hoy día están atrapados en la idolatría católica, es por ello que quiero decir algunas cosas al respecto en este artículo.

Satanás encontró una vía fácil de corromper al cristianismo a través de mezclar y convertir rituales paganos en tradiciones cristinas muy seguidas y practicadas durante el cursar de los siglos. La biblia nos dice que el anticristo cambiará los días (Dn 7:25) y la iglesia católica romana ha hecho muchos cambios mediante los cuales ha deformado la que enseña la escritura en muchos aspectos por el simple hecho de que se creen con el poder para hacerlo.

Una de las cosas más terribles que ha hecho la iglesia católica romana es que ha puesto a Jesús a un lado ─claro, ellos no reconocen que hacen tal cosa─ y enseña que María debe ser adorada pues es la «madre de Dios».

¡Pero María no es la madre de Dios! María fue una simple mujer, una vasija terrenal, escogida para traer al mesías prometido a este mundo. Pero una pecadora como el resto de la raza humana, no es digna de adoración.

La Biblia nos dice claramente que ella fue al templo a ofrecer un par de tórtolas para su purificación (Lc 2:21-24). Y en otro pasaje vemos como Jesús no la exaltó, ni le dio ninguna preferencia fuera de lo normal, sino que la puso al mismo nivel del resto de los seres humanos (Mr 3: 31-35). En las escrituras María nunca es puesta sobre Jesús ni tampoco a su mismo nivel, ni es exaltada como una divinidad. Por lo tanto, es algo bien herético el orarle.

Si conoces la historia del imperio babilónico y a su emperador Nimrod quien se casó con su propia madre (Semiramis) quien se dio así misma el nombre de “diosa del sol”, podemos ver cuán diabólico es esto.

La iglesia católica puso a Jesús a un lado y entronizó a María para que esta fuese adorada. Y lo que hicieron realmente fue revivir el viejo culto pagano de la adoración a la diosa del sol. Échale una mirada a las figuras y pinturas en las iglesias católicas y verás que María casi siempre está coronada con el símbolo del sol.

Y no solo esto, ellos también  han puesto a los apóstoles por encima de Jesús al enseñar que debemos pedirles favor y gracia a éstos también. ¡Es horrible! Algo igualmente horrible es el culto a los muertos que promueve la iglesia católica, es algo abominable. Dios ha pronunciado una dura sentencia sobre aquellos que hagan tal cosa (Dt 18:5-12).

Por favor, lean sus biblias!

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos (Hch 4:12).

Jesús les dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi (Jn 14:6)

El (Jesús) se convirtió en la ofrenda por el pecado y derramó su sangre por nosotros. El es el cordero de Dios, no María, no los apóstoles, ningún «santo», ningún pastor y ninguna iglesia o institución (Jn 3:16).

Jesús nos advierte y nos da la orden de abandonar cualquier práctica errónea. Si estás leyendo sobre esto por primera vez y el Espíritu Santo te está inquietando ahora mismo, por favor, escúchale y apártate de la gran ramera de babilonia, para que no seas participe del juicio que ha de venir sobre ella (Ap 18: 2-8).

A todos aquellos que beben de las aguas de la gran ramera les digo: ¡por favor, salgan de ese cristianismo corrompido! Lean sus biblias y busquen la verdad. No dejen que otras personas interpreten la biblia por ustedes. Léanla y dejen que el Espíritu Santo les enseñe la verdad. Repito lo que dije anteriormente: Jesús es el unió camino al Padre.

Sin dudas, son muchas las cosas raras que se están viendo dentro del cristianismo. Por ejemplo, en las filipinas las personas se dejan crucificar, otros se dejan sacar la sangre ─no hablo de donación─, otros no van al médico cuando están enfermos y otros tantos rechazan adelantos de la ciencia y la tecnología que tanto bien le pueden hacer a la vida del hombre en esta tierra.

Es lamentable la actitud de estas personas, si leyeran sus biblias se enterarían de que todos esos esfuerzos no son más que trapos de inmundicia delante de Dios (Is 64:5)

La sangre de Cristo es la única cosa aceptable delante de Dios para nuestra salvación, y no podemos añadir nada. Cada vez que lo hacemos, no es más que un intento de ganarla por nuestros propios esfuerzos y, a la vez, un degrado de la obra de Cristo en la cruz. Cuando hacemos esto la clara insinuación es que la obra de Cristo es insuficiente e incompleta en sí misma para darnos la salvación y por eso debemos añadirle nuestro esfuerzo para completar el circulo salvífico. Pero tal actitud es pecaminosa y aborrecida por Dios.

Ya te he mostrado algunas de las torceduras que Satanás ha introducido en la iglesia católica y que lamentablemente han dejado algo de legado en muchos cirulos protestantes. Es lamentable ver cómo millones de personas que se sientan en las iglesias católicas y que están adheridas a estas tradiciones se consideran cristianas. Pero ahora quisiera hablarte de lo que denomino «trampas de Satanás». No son cosas satánicas, pero son cosas que el diablo usa para mantener a las personas alejadas de lo que realmente es importante.

Quiero que entiendas que los medios de comunicación internacionales son controlados por personas muy poderosas. No seamos ilusos. Los medios de comunicación en todos los niveles y esferas siempre responden a los intereses de sus propietarios. Ellos decidirán de qué te enterarás y de qu{e no, qué verás y que no. Esta es una gran arma para manipular a las masas y a nivel global está siendo maniobrada por los defensores del NWO [Nuevo Orden Mundial (siglas en inglés)].

En nuestros días vemos a muchos cristianos haciendo política roja/verde y corriendo tras todo lo que los medios de comunicación les dicen. Jóvenes cristianos marchando en las calles protestando contra el cambio climático, la contaminación producida por los carros e industrias, y muchísimas cosas más.

Estos jóvenes muestran intensidad en su proceder y lucha, y sienten que son parte de la «nueva élite» que lucha por un mundo mejor cuando la realidad es que son ciegos manipulados por los medios de comunicación que están consumiendo sus vidas en programas que no aportan nada a lo eterno ─nobles hasta cierto punto, pero cortos en cuanto a lo eterno se refiere─ y lo que realmente están haciendo con su actuar es sentar las bases para el establecimiento del nuevo orden mundial. Lo cual llegará a su clímax con el gobierno del anticristo (Ap 13).

Ahora, no estoy diciendo que estas cuestiones no sean hasta cierto punto problemas reales que nos afectan y que debemos buscar la forma de lidiar con ellos en aras de mejorar. Mi crítica se basa en el hecho de que ha sido desplazado a un plano secundario lo que es la esencia y práctica fundamental del cristiano: vivir y compartir el evangelio. Esta es nuestra prioridad y lo demás es secundario.

Este mundo se acabará, te guste o no, eso es algo inevitable y que la biblia dice muy claramente. Los días de este mundo tal y como lo conocemos están contados. Entonces, deberíamos darle la prioridad a las cosas que realmente lo merecen ─no digo que desatendamos las demás cosas. No está mal que participemos en determinadas actividades cívicas, pero nuestra prioridad debe ser luchar por ganar almas. Debemos  estar enfocados primariamente en las cosas de valor eterno y no explotarnos luchando por cosas pasajeras que pronto perecerán.

El tiempo se agota y al paso que vamos pronto será olvidado el compartir el evangelio (Jn 9:4). En Gran Bretaña  y Francia usted puede ir a prisión por compartir el evangelio si es denunciado, porque según ellos eso es discriminar a otras religiones.

¡Esto no es cuento hermanos míos! Es una ley establecida por la unión europea. Incluso aquí en Alemania (país donde vivo) está vigente dicha ley. Solo que aquí las personas son tolerantes y no la usan contra nosotros los cristianos.

Así que hermanos, no dejemos que el diablo nos engañe y nos haga quitar la vista de las cosas más importantes de la vida cristiana. Nos guste o no, este mundo pronto llegará a su fin. Lean sus biblias, la creación gime por ser liberada y eso llegará (Rom 8: 19-22, Ap 16: 8-9, Lc 21:28).

Salgamos fuera y luchemos por ganar almas para Cristo y luego vayamos a nuestra casa celestial a disfrutar de los manjares que nuestro Dios ha preparado para sus hijos para que los disfrutemos por toda una eternidad.

Quiero terminar orando:

«Señor, Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Ahora oro en el nombre de tu amado hijo Jesucristo por todos aquellos que han entendido que han estado engañados por la mentira y ahora desean arrepentirse y seguirte. Te pido que les liberes de todo lazo que los mantiene cautivos y los consagres a ti. Rompe toda maldición que haya sobre ellos. ¡Qué sean libres en el nombre de Jesús, amén! »

Dios te bendiga