La ola de tensiones entre Estados Unidos e Irán ha ido en crecimiento hasta alcanzar en días recientes el clímax, cuando la nación norteña no solo ha asesinado al General más prestigioso del país medioriental, sino que insiste en presionar a la opinión internacional para generar sanciones a Irán.

El país persa, por su parte, ha respondido al asesinato de su líder, Qasem Soleimani, asegurando que no dudará en la venganza, y atacando las bases militares estadounidenses en Iraq con misiles.

Al menos seis misiles impactaron la base aérea de Al Asad en Irak, que albergaba fuerzas estadounidenses, informa Al Mayadeen TV.

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) ha confirmado la acción contra a la base aérea, en respuesta al asesinato del comandante de la Fuerza Quds.

Indicaron, además, que la ofensiva fue denominada Operación Mártir Soleimani para realizar el lanzamiento de decenas de misiles tierra-tierra, apróximadamente a la 01H20 (hora local) de la madrugada, la misma hora en la que el ataque de EE.UU. asesinó a Soleimani.

En medio de tales tensiones, analistas temen que potencias como Rusia, aliada de Irán, se integren al conflicto generando un problema aún mayor.