Recientes delcaraciones por parte de la directora del Cenesex (Centro Nacional de Educación Sexual )  parecen mostrar que perviven tensiones entre los intereses de ambos grupos.

Mariela Castro, directora de la institución estatal, ha declarado en el sitio Cubasí en una reciente entrevista que cinco iglesias evangélicas recibían dinero desde Estados Unidos para sabotear actividades de la institución que dirige, aunque no aportó evidencia alguna sobre esta acusación pública.

«Hay mucho dinero, sobre todo proveniente del gobierno de los Estados Unidos hacia cinco iglesias evangélicas principales, que son las que están tratando de sabotear muchas iniciativas. Están utilizando este término de la ideología de género, que fue creado por un obispo católico en los 60, justamente para desacreditar los avances internacionales en el campo de los derechos de las mujeres y el pensamiento de origen marxista con relación a esta temática. Y nuestra Revolución, como dijo Fidel, tiene derecho a defenderse, tiene derecho a defender sus conquistas sociales, los derechos que se ha logrado refrendar en la Constitución y en todo el sistema legislativo que está siendo ya cambiado a partir del cambio constitucional».

Por su parte, ningún medio oficial ha entrevistado o dado alguna posibilidad de expresarse con respecto a esta acusación a algún líder evangélico o protestante.

Las iglesias protestantes en Cuba llevan a cabo iniciativas de impacto comunitario, y suelen destinar los donativos de otras iglesias en el extranjero a generar proyectos a favor de enfermos, ancianos o niños con vulnerabilidades sociales.

El Cenesex ha desarrollado varias acciones muy positivas como la defensa al respecto al derecho sexual ajeno sin maltratos ni violencia, y en la educación de la mujer, principios que coinciden con los valores bíblicos. Las tensiones surgieron a raíz de las expresiones libres de varios cristianos en contra de la reforma a un artículo constitucional que pretendía permitir el matrimonio igualitario, o sea, entre cónyuges del mismo sexo. Desde entonces, varias acciones eclesiales han sido obstaculizadas, como permisos para campamentos cristianos o para salida de líderes del país hacia eventos.

Desde Maranata Cuba estamos seguros de que los verdaderos seguidores de Cristo estamos preocupados porque la comunidad gay en Cuba comprenda que es amada por Dios, como el resto de las personas, y que son bienvenidos a nuestros servicios y actividades. Ninguna expresión sobre algún principio bíblico puede oscurecer la verdad del amor incondicional de Dios hacia todos y su derecho total a tomar sus propias determinaciones, ajenas a su voluntad.

Esperamos que las oraciones intercedan por un mejor entendimiento entre las partes en tensión, y para una cooperación sobre la base de los valores en común, sin menoscabo del mensaje puro del Evangelio, que es principalmente, el amor y la salvación de Dios antes que nada. Oramos porque no haya difamación hacia los cristianos sinceros que cada día se esfuerzan en hacer bien para su comunidad y hacia los hermanos que altruistamente donan ajenos a fines políticos de ningún tipo.

Oramos igualmente porque las iglesias en Cuba puedan seguir generando obras de amor hacia cada una de sus localidades sin obstáculos gubernamentales.