No fueron mis mejores años los que pasé creyendo que no servía para mucho. Aunque académicamente me iba bien en la escuela y era valorado y estimado entre mi familia, tenía la muy común costumbre de creer que mis debilidades eran cual muro que no era ni sería capaz de atravesar y por lo tanto estaba destinado a ser solo alguien que existiría en el mundo.

Todo cambio cuando Jesús me encontró. Empecé a tener una perspectiva diferente, mis temores se esfumaron, mis debilidades perdieron su podestá, mi corazón empezó a latir más fuerte y la fuerza, confianza y valor que Dios puso en mi arrancaron de una vez y para siempre la coraza de creencias que me limitaba a avanzar. Hoy ya no soy el mismo, lo que era imposible para mi, Dios lo ha hecho posible, ha sido Él.

El rey David, hace más de 2500 años protagonizó una de las más grandes hazañas que nos narra la Biblia. Se enfrentó al mayor guerrero de todo el pueblo filisteo, mejor preparado militarmente, con una altura que lo duplicaba varias veces y con un ejército listo para ayudarlo de ser necesario. David, solo era un jovencito, pero con un arma capaz de derribar diez mil gigantes como aquel.

¡David confiaba en Dios! ¡David venció!

Su confianza en el hecho de que Dios era su refugio, su fortaleza, su mano derecha, su protector, su roca y su confianza hizo la diferencia. Dejemos que el mismo nos los diga:

Dios es mi ayuda Salmos 121:2-3 Dios es nuestro escudoSalmos 3:3 Dios es nuestro protector Salmos 94:22 Dios es con nosotros Salmos 42:2-3,7
En tus manos está el no tener nunca más temor pues no es algo que tengamos que comprar o pedir prestado, es algo que podemos hacer, es una actitud, una actitud de confianza total a la única persona que puede librarte de todos tus temores sin costo alguno.

Si eres cristiano entonces ya sabes que hacer, sino, si aún no te has decidido a cambiar tu vida, hoy es el día, hoy es el día que puedes darle fin a todos tus temores y vivir una vida llena de seguridad, amor y compañía eterna. Van a venir tropiezos, no va a ser color de rosa, pero si va a ser muy diferente a como vivías antes. Yo no me arrepiento de ser cristiano, tú tampoco lo harás. Acepta a Cristo hoy

Fotografías: Royler Marichal

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