Si algo es hermoso del regalo de la vida que Dios nos dio tal vez lo más reconfortante sea la idea de las nuevas oportunidades.

El Evangelio es en sí mismo, eso. La historia de otra oportunidad.

Por eso nos entusiasma compartir contigo en un momento como el Nuevo Año. Ese instante en que reflexionar y decides volver a contar el calendario a tu favor, y mejor aún, si deseas, volver a caminar los doce meses con Dios hacia tus metas, según su voluntad.

Para ayudarte en ese empeño, te regalamos este post con sencillos pasos para gestionar tu lista de objetivos del año en conexión con tu padre celestial. ¿Te animas?

Año nuevo, vida…

Llevados del entusiasmo del cambio de calendario, comenzamos  a escribir o pensar nuestros nuevos objetivos.

“Voy a bajar de peso”… “Este año me gradúo del instituto bíblico”… “Al fin me bautizaré”… “Cambio de trabajo”… “Comenzaré a orar y buscar una pareja adecuada”… y otro mil de sueños que empujamos en la agenda nueva como si se fueran a cumplir solos.

Pero los errores comunes pueden traerte desmotivación apenas pasados unos meses.

Para eso están aquí estos consejos:

Primero lo primero

Trae en oración ante Dios todas las cosas pendientes en un tiempo de intimidad, y asegúrate de que no quede nada por decir y presentar ante su Voluntad y amor.

Ese es el paso imprescindible sobre el cual plantar el árbol de tus doce meses fructíferos.

De nada vale encapricharse en algo que te resulta placentero si a la larga, Dios conoce que no te traerá un bien mayor, y terminará por herirte.

Así que contar con su Voluntad no se trata de una obligación aburrida, sino de asegurarte de que ese que todo lo sabe estará al tanto de que tus caminos no lleguen a un mal final.

La solución de los pendientes

Para realmente sentir que comienzas un nuevo ciclo, es necesario que no dejes cabos sueltos con lo que has venido archivando para después.

Seguramente si entraste ya en oración íntima con el Señor, Él te reveló qué conflictos tienes sin resolver, qué emociones has acumulado sin darles un cierre, qué quedaste por cumplir…

Es hora de saldar todo eso, y simplemente sacar de tu mente aquello que te sea imposible resolver. ¡Ponlo en las manos de Dios, y déjalo allí cuando quiera aparecer a preocuparte!

El método S.M.A.R.T.

El método SMART consiste en diseñar una especie de “búsqueda del tesoro” hacia tus metas, explica el sitio Universia.

SMART significa: Specific (Específico), Measurable (Medible), Attainable (Alcanzable), Relevant (Relevante), Time Bound (Temporal).

Al sentarte a hacer tu lista de resoluciones, revisa esto. Deben ser:

Específicas: Tener claro qué es lo que quieres. Cuanto más específicas sean las metas, más fácil te será alcanzarlas. Por ejemplo, nada de “mejorar relaciones familiares”. Más específico sería “pasar una parte del fin de semana con mis familiares cercanos”.

Medibles: Es importante que diseñes un objetivo cuya realización sea medible. Por ejemplo: “perderé un kilo de peso en un mes “. De esta forma puedes chequear en esa fecha si tu progreso es real, y si necesitas hacer ajustes en el tiempo límite o el objetivo que te trazaste.

Alcanzables: Una característica fundamental que debe tener tu objetivo es que tiene que ser alcanzable, es decir, tienes que poder delinear acciones específicas para alcanzarlo y no puede ser tan perfecto e ideal que se convierta en algo imposible: un nuevo conocimiento, un curso de algo que siempre quisiste hacer, deshacerte de algo que te molesta, como un trabajo que no deseas…

Relevantes: Si no sientes una real motivación por alcanzar tus metas, la voluntad no durará muchoNo importa si el objetivo a otros parecería estúpido, para ti tiene que ser relevante.

Temporales: Las metas deben tener un principio y un fin. Y una fecha exacta para intentar cumplirla en ese tiempo. No te preocupes si al final te toma más, la fecha te impulsará a hacerlo, y eso es lo esencial.

Solo queda un paso más. Lánzate a por ello! y da la gloria a nuestro Dios.

Maranata espera que estos métodos te ayuden a visibilizar tu nuevo año como lo que es, un regalo de Dios para que recomiences con más fuerzas y ganas.